¿Qué es un test A/B y para qué sirve?

El test A/B (o A/B testing como se conoce en inglés) es un proceso basado en la cultura de la experimentación, para determinar las mejores tácticas de marketing promocional, en el ámbito online. El test A/B se utiliza para potenciar los mensajes de los anuncios, los textos e imágenes de un sitio web, un formulario o un correo electrónico. Los beneficios que reporta un buen programa de A/B testing son muchos, ya que una acertada selección de imágenes, elementos y mensajes preferidos por los usuarios puede mejorar los resultados de tu negocio de manera notable. En este post, exploramos la terminología los test A/B y algunos de sus beneficios y mejores prácticas.

¿Qué es el A/B testing?

Un test A/B es una forma de optimizar páginas web, mensajes o anuncios. En el caso de una página web, por ejemplo, imagina que tenemos una versión A y una versión B. Ambas páginas contienen la misma oferta o promoción, y sólo se diferencian en el diseño. Ahora imagina que tenemos una página que ofrece un descuento del 10%, si el usuario se da de alta en un newsletter– la versión A tiene un botón amarillo para el registro y la versión B tiene un botón rojo. Las dos páginas se muestran igualmente a un número mínimo de usuarios para que los resultados sean significativos estadísticamente. La versión con mayor ratio de conversión es la “ganadora”.
El test A/B se puede utilizar con elementos individuales (en el ejemplo de arriba las dos páginas son idénticas, solo cambia el color del botón). Con este tipo de prueba, se suele cambiar solo un elemento a la vez, y se va probando los distintos elementos de la página de manera sucesiva. Por ejemplo, si el botón amarillo en la página A tiene mayor conversión, nos quedamos con ese botón, y pasamos a probar con dos títulos distintos en la próxima ronda de la prueba.
También se pueden cambiar todos los elementos de una página; imaginemos en nuestro caso que la página A no solo tiene un botón amarillo sino también contiene un video, y que casi no tiene texto. Mientras, la versión B con el botón rojo tiene muchísimo texto pero no incluye más elementos visuales.
La idea del A/B testing en los dos casos es dejarse guiar por las preferencias de los usuarios y medir sus acciones con un objetivo en mente (ratio de conversión, clics, etc.) en lugar de depender de suposiciones nuestros u opiniones que se basan en gustos personales en lugar de datos.

 

¿Cuál es la diferencia entre un test A/B y un test multivariante?

Un test multivariante es más complicado que un test A/B. Un test multivariante emplea los mismos mecanismos que un test A/B pero se diferencia en que se testean más variables y la relación entre estas variables (i.e. el botón amarillo funciona mejor, pero funciona mucho mejor si el texto al lado es más extenso). Un test multivariante mide el efecto de cada combinación de diseño sobre un objetivo final.
Aquí nos enfocamos en el A/B testing, pero un buen programa de marketing online se puede beneficiar de emplear un test multivariante más complicado para mejorar los resultados de la web o la empresa. En All Around, somos expertos en multivariante y A/B testing y podemos asesorar a tu negocio en las pruebas más adecuadas.

 

A/B Testing es fácil y da resultados.

Quizá lo más llamativo del test A/B es que es facilísimo de implementar y da resultados aplicables enseguida. Por ejemplo, dos anuncios de texto en Google Adwords pueden indicar que los usuarios tienen una preferencia clara por el texto promocional que incluye el precio final de tu promoción en lugar de mencionar un porcentaje de descuento. Un ratio de clic o conversión mayor en el anuncio del precio final nos dice rápidamente que podemos crear más anuncios que incluyan el precio final de los productos, y mejorar así nuestros resultados.

 

Experimentar sin arriesgarse demasiado.

Igual el CEO de tu empresa quiere rediseñar el sitio web entero: cree que unos mensajes más agresivos y un fondo negro mejorarán los resultados de la empresa. El CEO se está basando en unas opiniones personales, no en datos reales. También rehacer la web conlleva costes, trabajo y potenciales riesgos económicos. Unas pruebas A/B con una landing con el nuevo diseño y otra con el diseño tradicional pueden dar una pista de si los cambios propuestos realmente son una buena idea o no.

 

¡Puedes testar cualquier cosa!

El A/B testing no se tiene que limitar a páginas o formularios web. Puedes realizar A/B testing offline también con la ayuda de teléfonos o URLs distintas. Por ejemplo, si creas un folleto amarillo y otro rojo con la misma información, pero con un número de teléfono distinto en cada uno, puedes averiguar cuál de los dos folletos han tenido más impacto entre el público. Como en el ámbito online, es importante que el mismo número de personas reciban cada versión: si repartes 500 folletos amarillos y solo 10 rojos, el test no será representativo.

 

A/B Testing vale para mucho más que la conversión final

Los test A/B son muy útiles a la hora de optimizar por conversión o tráfico. Pero también puedes usarlos para optimizar por otros tipos de comportamiento de usuario. Por ejemplo, tu web es complicada, y los cambios masivos conllevan dificultades operacionales. Un A/B test puede ayudarte a averiguar que los usuarios rebotan menos en una página con mucho texto o bien se quedan más tiempo en la página. Estas informaciones pueden ayudarte a mejorar la experiencia del usuario en tu web, no solo la conversión.

 

Si te interesa realizar pruebas A/B o multivariante para mejorar los resultados de tu negocio, contáctanos.

 

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